¿Qué son estas guías?
Las 16 guías de la AESIA son el primer marco de cumplimiento detallado publicado por un Estado miembro de la UE para el AI Act. Son expresamente no vinculantes pero constituyen la referencia que la Agencia usará al evaluar el cumplimiento de las organizaciones. Ignorarlas es un riesgo innecesario.
¿Qué aporta el análisis de iusia?
Cada página de este índice añade sobre la guía oficial: el análisis jurídico de las obligaciones concretas que genera, los errores más frecuentes en su aplicación, y el consejo práctico para empresas y administraciones públicas. 761 páginas técnicas traducidas a criterio jurídico aplicable.
Seleccione la guía que necesita
Cada guía tiene su página de análisis propia con las obligaciones concretas, los puntos críticos y el consejo práctico para su sector. Empiece por la Guía 16 (checklists) si quiere un diagnóstico rápido de su situación de cumplimiento.
El punto de entrada al AI Act. Qué es, a quién afecta, cuándo obliga y la obligación universal de alfabetización en IA desde febrero 2025.
La pregunta más urgente: ¿es mi sistema de IA de alto riesgo? Ejemplos concretos sector por sector para determinar si se aplican las obligaciones completas.
El proceso que todo proveedor de alto riesgo debe completar antes de comercializar su sistema. Sin evaluación de conformidad, no hay marcado CE, y sin marcado CE, no hay mercado UE.
El art. 17 exige un SGC documentado a todos los proveedores de alto riesgo. No es una certificación voluntaria — es una obligación legal con contenido mínimo definido.
La guía más exigente operativamente. El proceso central del cumplimiento: identificar, analizar y mitigar riesgos para la salud, la seguridad y los derechos fundamentales.
La supervisión humana no es tener a alguien cerca del sistema — es garantizar que puede entenderlo, corregirlo y detenerlo. La guía distingue control real de control formal.
La calidad de los datos no es una cuestión técnica — es un requisito legal. El art. 10 exige que los datos de entrenamiento sean pertinentes, representativos y libres de sesgos.
Dos regímenes distintos: transparencia técnica para desplegadores (art. 13) y transparencia ante el usuario final (art. 50). El marcado del contenido generado por IA es exigible desde agosto de 2026 (margen transitorio hasta diciembre de 2026 para sistemas ya comercializados).
No existe un umbral único de precisión aceptable — depende del contexto y las consecuencias de cada tipo de error. La guía orienta sobre cómo evaluar y documentar los niveles de precisión.
El sistema debe funcionar bien no solo en condiciones ideales sino también frente a datos inesperados, degradación gradual y ataques deliberados. Las tres dimensiones de la robustez.
Los ataques específicos a sistemas de IA son distintos a los del software tradicional. La guía los cataloga y los pone en contexto con NIS2 y DORA para el sector financiero.
Los logs son la trazabilidad jurídica del sistema. El desplegador debe conservarlos mínimo 6 meses. El conflicto con el principio de limitación del RGPD requiere solución documentada.
El cumplimiento del AI Act no termina en el lanzamiento. El art. 72 exige un plan documentado de vigilancia continua del rendimiento del sistema durante toda su vida operativa.
Qué es un incidente grave, cuándo notificarlo (máximo 15 días; 10 si hay fallecimiento y 2 en infraestructuras críticas o infracciones generalizadas) y cómo coordinarlo con la obligación paralela de notificación de brechas del RGPD en 72 horas.
El expediente maestro del cumplimiento. Nueve secciones obligatorias según el Anexo IV. Es el primer documento que pedirá la AESIA en cualquier inspección y que revisará el organismo notificado.
La herramienta más directamente utilizable. 13 checklists editables en Excel y Word para verificar el cumplimiento de cada requisito. Ideal para empezar: diagnóstico inmediato de gaps.